ESTACION DEL STADIUM

Ficha técnica

Situación: Avda. Juan de Herrera nº 6 en su encuentro con la calle Modesto López Otero (oculta bajo calzada)

Autores y datación:  Eduardo Torroja (¿ con Agustín Aguirre?), proyecto hacia 1931, finalizado en 1932.

Descripción

La estructura de hormigón armado formaba un espacio cubierto de planta trapezoidal cuya anchura era de 13,5 metros midiendo sus lados mayores 47,5 y 55,3 metros. La altura libre de 5 m. se formaba mediante un conjunto 18 pórticos, cuyos encuentros en cuarto de circunferencia sugerían un interior abovedado. La losa de hormigón armado entre los pórticos, con su perfil mixtilíneo adecuado al diagrama de tensiones de compresión, creaba concavidades en el techo, formando a su vez nichos en las paredes que servían para alojar bancos.  Este espacio se complementaba con dos grandes escaleras en los extremos, apareciendo en su frente occidental un gran vano de 13,5 x 3,25 m. que, a través de una rampa, comunicaba con el eje del estadio.

Historia

El conjunto híbrido de paso elevado de vehículos y estación o parada de la línea de tranvía es una composición singular, que pretendía solucionar el conflicto de circulaciones en las inmediaciones del gran estadio deportivo. La avenida que procuraba su acceso desde la plaza de Mª. Cristina (hoy Juan de Herrera) cruzaba así sobre la línea del tranvía, bifurcándose en dos ramas que comunicaban con los aparcamientos del gran recinto deportivo. La otra alternativa de acceso público al mismo era la parada de la línea Moncloa – Puerta de Hierro, cuya rectificación de trazado se aprobó definitivamente en 1931.

La división del espacio interior se fraccionaba en tres bandas: un andén de 2,5 m., 6 m. para las vías y otro andén de 5 m. adjunto al estadio. En este costado occidental se disponían las escaleras y la rampa, solucionando así la relación de subida y bajada al tranvía. El aspecto final de la construcción se confiaba al hormigón visto, tratando a la martillina el acabado de sus superficies, y enfatizando la textura de los paños de escalera con un rayado vertical conseguido mediante listones en el encofrado.

La gran fuerza plástica de esta composición, junto a sus referencias expresionistas, hace pensar en la posibilidad de una intensa colaboración de Eduardo Torroja con alguno de los arquitectos de la Junta (¿Aguirre?). Su destino funcional nunca fue cumplido ya que el gran estadio no llegó a ser construido, dejando de funcionar la línea de tranvía en la postguerra.

Imágenes

Sección de la estación

Vista interior hacia el norte

Vista interior hacia el sur

Detalle de la escara sur

Vista del entorno


Curiosidades

Al no cumplir la estación su cometido inicial, esta obra se conserva en un estado de parcial deterioro que invita a su recuperación. El paso elevado se ha entendido como si fuera el terreno natural, haciendo olvidar la existencia del espacio original, siendo atravesada esta estructura cotidianamente por miles de vehículos en el cruce de las avenidas de Juan de Herrera y Martín Fierro. La construcción de la sede del INEF taponó la rampa, mientras que el jardín de la Escuela de Aparejadores, cuya verja se apoya sobre el último pórtico de la estación, rellenó con 5 metros de tierras su vano norte. Queda así una entrada por el sur, desde las pistas de deportes, que da acceso a un triste y oscuro espacio con un lánguido destino de almacén de mantenimiento.

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