VIADUCTO DE 15 OJOS

Ficha técnica

Situación: Avenida de Puerta de Hierro (pk. 4,750, entre la Casa de Velázquez y Presidencia de Gobierno)

Autores y datación: Eduardo Torroja y Agustín Aguirre, proyectado en 1929 y ejecutado entre 1930 y 1932

Descripción

Esta gran obra de infraestructura vial, de 115 metros de luz y 35 de anchura, cuya longitud total con los estribos es de 170 m., se proyecta en 1929 concluyéndose en los dos años siguientes. Sus quince vanos longitudinales y tres transversales se forman con un conjunto de pilares cuadrados de hormigón de 1,7 m de lado que culminan con cuatro ménsulas arqueadas, formando en su agrupación arcos falsos de 6 m de luz y alturas diversas adaptadas a la topografía, que variaban entre los 12 y los 20 metros.

Historia

El gran viaducto, tal vez uno de los primeros en abordar el cruce de una vía rodada de cuatro carriles en España,  soluciona el paso de la avenida de Alfonso XIII- de Puerta de Hierro y hoy salida de la nacional VI – sobre la vaguada de Cantarranas, constituyendo así la segunda obra de infraestructura viaria sobre la misma. Su diseño se plantea en relación con la decoración prevista en el muro de contención del Jardín Botánico, con el que pretendía establecer una relación de correspondencia a través del cauce del arroyo.

El conjunto de los 45 tramos cuadrados espaciales formados por los pilares con ménsulas, se desdoblan en una doble visión: una exterior y otra interior. La primera sugiere un artefacto con un apretado ritmo de pies derechos que cruzan el arroyo produciendo un conjunto de arcos muy variado en sus proporciones, flanqueados por sendos contrafuertes o estribos en su encuentro con el terreno tratados con bandas horizontales de granito. Los dos primeros vanos junto al estribo sur servían a su vez como paso inferior de una vía secundaria. Al paso por esta vía se percibía un atractivo espacio en ambas direcciones, a modo de una mezquita laica con sus intensos efectos de paralaje o repetición de módulos espaciales con gran efecto de profundidad.

Por lo antes mencionado, el diseño de este viaducto surge de la colaboración entre el ingeniero  Eduardo Torroja y el arquitecto Agustín Aguirre.

Imágenes

Perspectiva del proyecto desde el oeste (A. Aguirre)

El viaducto en construcción (Folleto CU 1931)

Vista de la obra acabada hacia 1934 con el edificio de Filosofía al fondo

Vista interior

Vista en los años  cuarenta, antes del relleno de la vaguada

Curiosidades

Por sus características constructivas el viaducto sufrió pocos daños en la Guerra Civil, experimentando una general degradación en la segunda mitad del siglo XX. La más importante se produjo con motivo del relleno progresivo de la vaguada, que propició además la ocupación del espacio inferior para usos secundarios como almacén de mantenimiento del Ministerio de Obras Públicas, de la Universidad Complutense y servicios del Ayuntamiento de Madrid. Estas “ocupaciones” se efectuaron con escasa fortuna mediante añadidos de ladrillo y cierres enfoscados con tristes carpinterías. El colmo de la degradación proviene de su “pertenencia” actual al conjunto de la Presidencia de Gobierno, añadiéndose en su frente occidental un conjunto de adherencias que hacen casi irreconocible su atractiva imagen inicial. Tan sólo se conserva el tratamiento original del estribo situado al nordeste del viaducto.

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